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Cobre y zinc en drenajes de mina: cómo removerlos

Remoción de cobre y zinc en agua de mina: cobre y zinc disueltos en minería de cobre y el tren de tratamiento de GWC

La remoción de cobre y zinc en agua de mina parece sencilla en el papel —basta subir el pH y precipitan— y se complica en la práctica: los dos metales tienen ventanas de precipitación distintas, el lodo generado es voluminoso y, cuando hay que llegar a valores bajos, la precipitación sola no alcanza. Este artículo repasa las rutas de adsorción disponibles y sus condiciones de trabajo. El marco general del problema está desarrollado en la guía sobre metales pesados en efluentes mineros, cómo removerlos.

Qué son el cobre y el zinc disueltos y por qué aparecen en drenajes de mina

Definición y química del problema

El cobre (Cu²⁺) y el zinc (Zn²⁺) son cationes divalentes cuya solubilidad depende fuertemente del pH: en medio ácido permanecen disueltos y al alcalinizar precipitan como hidróxidos. El detalle que complica el diseño es que sus mínimos de solubilidad no coinciden, y que el hidróxido de zinc es anfótero: por encima de cierto pH vuelve a solubilizarse.

Quimisorción sobre Fe(OH)3 amorfo en Ferrolox®: el mecanismo de Ferrolox® aplicado a cobre y zinc disueltos
Quimisorción sobre Fe(OH)3 amorfo en Ferrolox®. El hierro férrico fija oxianiones y H2S en los poros del gránulo. Reactivable y reutilizable, con capacidad de H2S del 20% de su peso seco y bajo costo operativo.

A eso se suma la complejación: con materia orgánica, cianuro o amoníaco presentes, ambos metales forman complejos solubles que no precipitan aunque el pH sea el correcto.

Valores típicos en drenajes de mina (mg/L)

En drenajes ácidos y aguas de contacto, el cobre y el zinc se miden habitualmente en mg/L, con valores que suben marcadamente cuando baja el pH. En purgas de torres de enfriamiento, en cambio, el cobre aparece en concentraciones menores pero constantes, liberado por electrocorrosión y por biocidas cúpricos, y concentrado por el ciclado del agua.

Cómo se detecta en planta: análisis e indicadores de campo

  • Cobre y zinc disueltos y totales, por separado: la diferencia indica cuánto viaja como particulado.
  • pH y potencial redox en línea, con registro continuo.
  • Materia orgánica, cianuro y amoníaco, como agentes complejantes.
  • Sulfato, calcio, hierro y manganeso, que definen la matriz de competencia y el comportamiento del floc.

Causas: de dónde viene el problema

Lixiviación de sulfuros de cobre y zinc

Calcopirita, calcosina, esfalerita y otros sulfuros liberan cobre y zinc al oxidarse. Es el mismo mecanismo que genera acidez, de modo que ambos problemas suelen aparecer juntos.

pH bajo que mantiene los metales en solución

Mientras el pH se mantenga bajo, los metales no precipitan. Por eso un drenaje ácido no tratado transporta cobre y zinc a distancias considerables aguas abajo del punto de generación.

Aguas de contacto con escombreras

La escorrentía y la infiltración a través de escombreras de estéril actúan como un lixiviado permanente, con picos estacionales que coinciden con el deshielo y las lluvias.

Consecuencias operativas y costos

Impacto sobre equipos, proceso y producto

El cobre disuelto es especialmente problemático en circuitos de agua recirculada: se deposita sobre superficies de acero generando corrosión galvánica localizada y altera la química de flotación cuando el agua de proceso lo acumula. El zinc, por su parte, aporta a la carga de metales del efluente y condiciona el vertido.

Riesgo normativo y de descarga

El vertido queda alcanzado por la Ley 24.585 de protección ambiental minera y por la reglamentación de la autoridad ambiental de cada provincia; en la provincia de Buenos Aires intervienen la Autoridad del Agua (ADA) y, en la cuenca Matanza-Riachuelo, ACUMAR. Los lodos con metales pueden quedar encuadrados en la Ley 24.051 y su Decreto 831/93. Los valores límite para cobre y zinc varían según jurisdicción y cuerpo receptor: corresponde consultar el límite aplicable.

Costo total: OPEX, paradas no programadas y reposición de activos

El costo se reparte entre el álcali consumido, la deshidratación y disposición del lodo, y —cuando hay que llegar a valores bajos— la etapa de pulido. Un tren que genere menos residuo suele compensar un insumo más caro.

Soluciones convencionales y sus límites

Precipitación con cal: lodo voluminoso y arrastre

Es la ruta base y funciona bien para bajar la carga gruesa. Sus límites: el lodo es voluminoso y de mala sedimentabilidad, los mínimos de solubilidad de cobre y zinc no coinciden, y el hidróxido de zinc puede resolubilizarse si el pH se pasa.

Sulfuro de sodio: manejo peligroso y olor

Permite alcanzar valores más bajos porque los sulfuros metálicos son menos solubles que los hidróxidos, pero exige manejo cuidadoso —riesgo de generación de H₂S— control fino de dosis y genera un lodo sulfurado con su propia problemática de estabilidad.

Intercambio iónico: salmuera y costo

Alcanza valores bajos y permite recuperar metal en algunos esquemas, pero la regeneración produce una salmuera concentrada que hay que tratar aparte, y las resinas requieren un pretratamiento cuidadoso. Para esa etapa GWC provee ADSORB-X®, ajuste de pH y adsorción alcalina.

Solución Watch Water: Ferrolox®, Titansorb®, Catalytic Carbon®

Ferrolox®: mecanismo de acción y qué resuelve

Ferrolox®, el hidróxido férrico amorfo granular de alta pureza, adsorbe cobre por quimisorción sobre una superficie de 270 m²/g con 70% de porosidad mínima. La documentación del fabricante lo destaca precisamente para una aplicación afín: la remoción de cobre en las purgas de torres de enfriamiento, liberado por electrocorrosión de torres, bombas, serpentines condensadores e intercambiadores y por biocidas con cobre, y concentrado por el ciclado del agua.

Su ventaja operativa es que es reactivable y reutilizable, lo que reduce el costo frente al intercambio iónico y a las membranas, y que trata en el mismo lecho H₂S, fosfatos, arsénico, cromo y selenio.

Titansorb®: mecanismo de acción y qué resuelve

Titansorb®, el adsorbente granular de dióxido de titanio, incluye zinc y cobre dentro de su espectro documentado de metales pesados, junto con cadmio, mercurio, níquel, selenio, plomo, antimonio y uranio. Su superficie de 300 m²/g adsorbe cationes metálicos y oxianiones, y el fabricante declara que la adsorción es irreversible en condiciones de operación, sin lixiviación posterior.

Las capacidades publicadas corresponden a arsénico y cromo hexavalente; para cobre y zinc no hay valores específicos en la documentación disponible, de modo que la capacidad debe estimarse con un ensayo de columna sobre el agua del cliente. Opera de forma óptima entre pH 6,5 y 6,9, hasta 40 °C y entre 3 y 10 bar.

Catalytic Carbon®: mecanismo de acción y qué resuelve

Catalytic Carbon®, el carbón activado de coco con recubrimiento catalítico de oxihidróxido, suma un tercer mecanismo: además de filtrar y adsorber orgánicos, su recubrimiento cataliza la captura de metales pesados, entre ellos cobre y plomo. Es útil como etapa de pulido cuando el agua trae también materia orgánica, color o compuestos que complejan a los metales.

Es regenerable in situ con el oxidante de radicales sulfato de la gama, con un procedimiento de cinco pasos que permite una vida útil de 2 a 5 años sin cambiar el lecho.

Tren de tratamiento recomendado y orden de las etapas

  1. Ajuste de pH a la ventana del medio elegido, con control continuo.
  2. Precipitación y separación de sólidos cuando la carga es alta: la adsorción es una etapa de pulido, no de desbaste.
  3. Adsorción sobre medio férrico para cobre, especialmente en purgas de torre.
  4. Pulido sobre TiO₂ o carbón catalítico según cuál sea el metal que define el límite y si hay orgánicos presentes.
  5. Curva de ruptura documentada y plan de reactivación o recambio.

¿Necesita bajar cobre o zinc sin ampliar la planta de precipitación? Envíenos el análisis y el caudal. Consulte con el equipo técnico de GWC.

Qué NO hacen estos medios (límites declarados por el fabricante)

  • No son etapas de desbaste. Con cargas altas, la adsorción se agota rápido: conviene precipitar primero.
  • No hay capacidades publicadas para cobre ni zinc en la documentación disponible: el dato de diseño sale del ensayo de columna.
  • No trabajan fuera de su ventana de pH: el adsorbente de TiO₂ tiene su óptimo entre 6,5 y 6,9 y el carbón catalítico admite entre 5,5 y 9,5 según el contaminante.
  • No resuelven metales complejados sin tratar antes el agente complejante.

Parámetros de diseño y dosificación

Análisis de agua requerido antes de dimensionar

Cobre y zinc disueltos y totales, pH, potencial redox, sulfato, calcio, magnesio, hierro, manganeso, cianuro y amoníaco si corresponde, DQO y materia orgánica, sólidos suspendidos, temperatura, caudal medio y pico, y el límite de vertido aplicable para cada metal.

Dimensionamiento de las columnas

ParámetroFerrolox®Titansorb®Catalytic Carbon®
ComposiciónFe(OH)₃ amorfo, 75% mínimoOxohidrato de titanioGAC de coco con oxihidróxido
Granulometría0,5 – 2,0 mm0,5 – 2,0 mm0,6 – 2,4 mm
Densidad aparente640 kg/m³540 – 600 kg/m³630 – 640 kg/m³
Superficie específica270 m²/g300 m²/g2.000 – 2.500 m²/g
pH de entradaConsultar ficha técnica6,5 – 6,9 (óptimo)5,5 – 9,5
Velocidad de servicioSegún ensayo15 – 25 m/h< 30 m/h
Tiempo de contacto (TCCV)Según ensayo0,5 – 3 min1,5 – 6 min
Profundidad de camaSegún ensayo100 cm mínimo80 – 100 cm
Velocidad de retrolavadoSegún ensayo6 – 10 m/h10 – 20 m/h
RegeneraciónReactivableNo requiereIn situ; vida 2 – 5 años

Puesta en marcha, control analítico y mantenimiento

El primer ciclo se opera con muestreo frecuente para construir la curva de ruptura sobre el agua real. Después, el control de rutina mide cobre y zinc de salida, pH y pérdida de carga, con registro del volumen tratado acumulado. La reactivación del medio férrico y la regeneración del carbón se programan por resultado analítico.

Ejemplo típico de aplicación

Columna de hidróxido férrico sobre agua de contacto con cobre y zinc

Como ejemplo típico: el agua de contacto de una escombrera de una minera de cobre del oeste argentino, con pH corregido, cobre y zinc remanentes tras una etapa de precipitación, sulfato alto y algo de hierro. El planteo es una columna de adsorción dimensionada por ensayo, precedida por filtración de sólidos y control estricto de pH.

Qué se mide antes y después

Cobre y zinc disueltos, pH, sulfato, hierro y turbidez, en entrada y salida, con volumen tratado acumulado. El indicador económico es el volumen tratado hasta ruptura y el número de reactivaciones posibles.

Qué se puede y qué no se puede extrapolar

Se puede extrapolar la arquitectura del tren y los rangos de diseño publicados. No se pueden extrapolar capacidades: no hay valores publicados para cobre ni zinc, y la competencia de calcio, sulfato y otros cationes varía mucho entre sitios.

Próximo paso: análisis de agua y cotización

Qué datos enviar a GWC

  • Caudal a tratar en m³/h y punto del circuito.
  • Cobre y zinc disueltos y totales, con método analítico.
  • pH, potencial redox, sulfato, calcio, magnesio, hierro y manganeso.
  • DQO, materia orgánica y presencia de cianuro o amoníaco.
  • Límite de vertido aplicable para cada metal y punto de descarga.

Ensayo de laboratorio y prueba piloto en sitio

Como no hay capacidades publicadas para estos metales, el ensayo de columna sobre el agua real es el único camino para estimar el volumen tratado por carga y el número de reactivaciones. GWC define el alcance a partir del análisis. En la misma familia temática se encuentra eliminar plomo del agua industrial.

Si el circuito es de minería aurífera, conviene ver el artículo sobre mercurio en agua de minería de oro; y si hay actividad radiológica en el sitio, el de radionúclidos en agua de mina. En el blog hay notas sobre metales pesados en el agua de consumo y sobre acero inoxidable y tratamiento de agua.

Envíenos el análisis y el caudal: le proponemos el alcance del ensayo y el dimensionamiento preliminar de la columna. Si el caso excede este escenario, la referencia general es metales pesados en efluentes mineros.

Solicite su cotización a GWC

Preguntas frecuentes

¿A qué pH conviene adsorber?

Depende del medio. El adsorbente de dióxido de titanio tiene su ventana óptima entre pH 6,5 y 6,9, y el carbón catalítico admite agua de entrada entre 5,5 y 9,5, ajustando al óptimo del contaminante. Para el medio férrico, el rango debe confirmarse con la ficha técnica y con el ensayo, porque la matriz influye tanto como el pH nominal.

¿Se puede reactivar el medio?

El medio de hidróxido férrico es reactivable y reutilizable según el fabricante, y el carbón catalítico admite regeneración in situ con el oxidante de la gama, con vida útil declarada de 2 a 5 años. El adsorbente de dióxido de titanio no requiere ni admite regeneración: se opera hasta agotamiento y se repone.

¿Qué iones compiten?

Calcio y magnesio compiten por los sitios catiónicos, y el sulfato y la materia orgánica afectan el comportamiento del floc y de la superficie adsorbente. Todas las capacidades publicadas se declaran en condiciones ideales de laboratorio: la capacidad real depende de los iones competitivos y debe estimarse con un ensayo de columna.

¿Sirve también para purgas de torres?

Sí, y es una de las aplicaciones que la documentación del fabricante destaca para el medio férrico: la remoción de cobre en las purgas de torres de enfriamiento, donde el metal llega por electrocorrosión de equipos y por biocidas cúpricos y se concentra con el ciclado del agua.

¿Necesitás asesoramiento?

Cuéntenos su caso: un especialista en tratamiento de agua analiza el análisis y el caudal, y le recomienda la solución.

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Guía general del tema: Metales pesados en efluentes mineros: cómo removerlos.

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