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Cromo hexavalente en efluentes: cómo eliminarlo

Eliminar cromo hexavalente del agua: cromo hexavalente Cr(VI) en minería y metalurgia y el tren de tratamiento de GWC

Para eliminar cromo hexavalente del agua, la ruta clásica pasa por reducirlo a Cr(III) y precipitarlo, con el costo de un lodo que hay que gestionar como residuo. La adsorción directa sobre medios específicos permite otro camino: capturar el cromato tal cual está, sin reactivos de reducción y con un volumen de residuo mucho menor. Este artículo compara ambas estrategias con los datos documentados. El marco general del problema está desarrollado en la guía sobre metales pesados en efluentes mineros, cómo removerlos.

Qué es el cromo hexavalente y por qué aparece en efluentes mineros y metalúrgicos

Definición y química del problema

El cromo en agua aparece en dos estados de oxidación de comportamiento opuesto. El Cr(III) es catiónico, poco soluble en rango neutro-alcalino y se precipita con facilidad como hidróxido. El Cr(VI) circula como oxianión —cromato (CrO₄²⁻) o dicromato— es muy soluble, móvil y no precipita por ajuste de pH.

Adsorción irreversible sobre TiO2 en Titansorb®: el mecanismo de Titansorb® aplicado a cromo hexavalente Cr(VI)
Adsorción irreversible sobre TiO2 en Titansorb®. El TiO2 disocia el agua y fija arsénico y metales sin liberarlos después. Remueve As(III) y As(V) a la vez, sin pre-oxidación, sin químicos y sin regeneración.

Esa diferencia explica por qué el tratamiento convencional invierte primero el estado de oxidación: es más fácil precipitar Cr(III) que capturar cromato. El costo de esa conversión es el reactivo reductor y el lodo resultante.

Valores típicos en efluentes mineros y metalúrgicos (mg/L)

En efluentes de tratamiento superficial y de procesos metalúrgicos el cromo hexavalente puede medirse en mg/L; en aguas de contacto minero, más bien en µg/L. El valor de diseño se toma del análisis propio, distinguiendo cromo total de cromo hexavalente, porque son dos parámetros distintos y suelen tener límites distintos.

Cómo se detecta en planta: análisis e indicadores de campo

  • Cromo total y cromo hexavalente por separado: el método colorimétrico de difenilcarbazida es el habitual para Cr(VI).
  • pH y potencial redox, que condicionan la estabilidad del estado de oxidación.
  • Sulfato, cloruros, fosfato y materia orgánica, como competidores o reductores naturales.
  • Indicador visual: coloración amarilla característica del cromato en concentraciones altas.

Causas: de dónde viene el problema

Minerales cromíferos y procesos metalúrgicos

El cromo llega al agua desde la mineralogía —cromita y minerales asociados— y desde los procesos metalúrgicos de alta temperatura, donde parte del cromo trivalente se oxida a hexavalente.

Baños de tratamiento superficial y pasivados

En talleres de mantenimiento, plantas de galvanoplastia y procesos de pasivado, los baños con cromo son una fuente directa. En una operación minera, el taller central puede aportar una corriente pequeña pero muy concentrada.

Oxidación de Cr(III) a Cr(VI) en aguas alcalinas

En presencia de óxidos de manganeso y en condiciones oxidantes, el Cr(III) puede oxidarse a Cr(VI). Es la razón por la cual un efluente "tratado" puede volver a mostrar cromo hexavalente aguas abajo si cambian las condiciones.

Consecuencias operativas y costos

Impacto sobre equipos, proceso y producto

El cromato no daña equipos de manera directa, pero condiciona la gestión: obliga a segregar corrientes, complica el reúso del agua de proceso y transforma el lodo de tratamiento en un residuo que exige caracterización y disposición controlada.

Riesgo normativo y de descarga

El vertido queda alcanzado por la Ley 24.585 de protección ambiental minera y por la reglamentación de la autoridad provincial; en la provincia de Buenos Aires intervienen la Autoridad del Agua (ADA) y, en la cuenca Matanza-Riachuelo, ACUMAR. Los lodos con cromo pueden quedar encuadrados en la Ley 24.051 y su Decreto 831/93. Los límites de cromo total y hexavalente los fija cada jurisdicción: corresponde consultar el límite aplicable.

Costo total: OPEX, paradas no programadas y reposición de activos

En la ruta convencional, el costo se reparte entre reactivo reductor, álcali, deshidratación del lodo y disposición como residuo especial. En la ruta de adsorción, se concentra en el medio y en su disposición final. La comparación honesta se hace por costo total por metro cúbico tratado, incluyendo el residuo.

Soluciones convencionales para eliminar cromo hexavalente del agua y sus límites

Reducción con bisulfito y precipitación: lodo peligroso

Es la ruta estándar: acidificar, reducir Cr(VI) a Cr(III) con bisulfito o metabisulfito y precipitar como hidróxido a pH alcalino. Funciona, pero requiere control estricto de pH en dos etapas, consumo de reactivos y genera un lodo cuya disposición suele ser la partida más cara del proceso.

Intercambio iónico aniónico: salmuera concentrada

Las resinas aniónicas retienen cromato con eficiencia, pero la regeneración produce una salmuera concentrada con el cromo, que hay que tratar aparte. En efluentes con sulfato alto, además, la competencia acorta las corridas.

Ósmosis inversa: no destruye, concentra

Separa el cromato del permeado pero lo concentra en el rechazo, que pasa a ser una corriente pequeña y muy cargada. Sirve como etapa de un esquema mayor, no como solución final. Las condiciones de operación figuran en la ficha de RED-X para arsénico, fosfatos y fluoruros.

Solución Watch Water: Titansorb®, RED-X®

Titansorb®: mecanismo de acción y qué resuelve

Titansorb®, el adsorbente granular de dióxido de titanio, adsorbe el cromo hexavalente de forma directa, sin etapa previa de reducción. La capacidad declarada por el fabricante es de 14 a 18 g/kg de Cr(VI), medida bajo condiciones ideales de laboratorio; la capacidad real depende de los iones competitivos presentes y debe estimarse con un ensayo de columna sobre el agua del cliente.

El fabricante declara además que la adsorción es irreversible en condiciones de operación —no hay reacción inversa ni lixiviación del contaminante— y que el medio agotado no constituye residuo peligroso, disponiéndose según estándares ambientales estándar. La caracterización local, de todos modos, la define la autoridad competente.

El medio se usa en galvanoplastia y curtiembres para Cr(VI), níquel, zinc y cadmio, y cuenta con una referencia documentada en la industria automotriz. Está certificado bajo NSF/ANSI 61 y opera de forma óptima entre pH 6,5 y 6,9.

RED-X®: mecanismo de acción y qué resuelve

Cuando el cromo llega acompañado de otros contaminantes, el sistema RED-OXY® de oxidación avanzada con ferratos generados in situ ofrece un enfoque de tren. Su componente férrico, RED-X®, genera flóculos de hidróxido férrico de altísima superficie que adsorben Cr(VI) junto con arsénico, fosfatos, fluoruros, cobre, selenio, H₂S y radionúclidos; el floc se separa después por filtración.

La documentación es explícita en dos puntos: la adsorción no es selectiva, por lo que la dosis debe determinarse con pruebas de laboratorio o de campo; y los componentes OXY-X® y ADSORB-X® están clasificados como corrosivos y tóxicos para organismos acuáticos, con exigencia de elementos de protección personal y procedimientos de manejo.

Tren de tratamiento recomendado y orden de las etapas

  1. Segregación de la corriente con cromo: tratarla concentrada y pequeña es más barato que diluirla en el efluente general.
  2. Remoción de sólidos y ajuste de pH a la ventana del adsorbente.
  3. Columna de adsorción sobre TiO₂ para capturar el cromato directamente, o tren de oxidación avanzada cuando hay matriz compleja.
  4. Control de salida con cromo hexavalente y cromo total, y plan de recambio por curva de ruptura.
  5. Gestión del medio agotado según caracterización local.

¿Quiere evitar el lodo de la reducción química? Envíenos el análisis de la corriente con cromo total y hexavalente. Solicite una evaluación técnica a GWC.

Qué NO hace el medio (límites declarados por el fabricante)

  • No trabaja fuera de su ventana operativa: pH 6,5 – 6,9 como óptimo, temperatura máxima 40 °C y presión de 3 a 10 bar.
  • La capacidad de 14 a 18 g/kg es de laboratorio. Sulfato, cloruros y fosfato compiten y reducen la capacidad efectiva.
  • No es regenerable. Se opera hasta agotamiento y se repone; esa es la contracara de que la adsorción sea irreversible.
  • No reemplaza la segregación de corrientes. Alimentar una columna con un efluente diluido es la forma más rápida de consumir capacidad sin necesidad.

Parámetros de diseño y dosificación

Análisis de agua requerido antes de dimensionar

Cromo total y cromo hexavalente, pH, potencial redox, sulfato, cloruros, fosfato, materia orgánica, metales acompañantes, sólidos suspendidos, temperatura, caudal medio y pico, y el límite de vertido aplicable para cada forma de cromo.

Dimensionamiento de la columna

ParámetroValor declarado
Material baseOxohidrato de titanio
Capacidad Cr(VI)14 – 18 g/kg (laboratorio)
Granulometría0,5 – 2,0 mm (10×35 mesh)
Densidad aparente540 – 600 kg/m³
Superficie específica300 m²/g (BET)
pH del agua de entrada6,5 – 6,9 (óptimo)
Temperatura máxima40 °C
Presión de operación3 – 10 bar (43,5 – 145 psi)
Profundidad mínima de cama100 cm
Francobordo40 – 45%
Tiempo de contacto (TCCV)0,5 – 3 min
Velocidad de servicio15 – 25 m/h (6 – 10 gpm/pie²)
Velocidad de retrolavado6 – 10 m/h (2,4 – 4 gpm/pie²)
Volumen de retrolavado5 – 10 volúmenes de cama
CertificaciónNSF/ANSI 61

Puesta en marcha, control analítico y mantenimiento

El lecho se acondiciona con retrolavado y se pone en servicio con muestreo frecuente de cromo hexavalente en la salida, para construir la curva de ruptura real. Después, el control de rutina mide Cr(VI), pH y pérdida de carga, con registro de volumen tratado acumulado. El medio no requiere químicos ni regeneración.

Ejemplo típico de aplicación

Columna de adsorción sobre efluente con Cr(VI) y metales acompañantes

Como ejemplo típico: la corriente segregada del taller de una planta metalúrgica del NOA, con cromo hexavalente en mg/L, algo de níquel y zinc, sulfato moderado y pH que hay que corregir a la ventana del medio. El planteo es filtrar sólidos, ajustar pH y alimentar una columna dimensionada por ensayo, con la ventaja de no generar lodo de reducción.

Qué se mide antes y después

Cromo total y hexavalente, níquel, zinc, sulfato, pH y turbidez, en entrada y salida, con volumen tratado acumulado. Sobre el medio agotado, ensayo de lixiviación para definir su encuadre como residuo.

Qué se puede y qué no se puede extrapolar

Se pueden extrapolar los rangos de diseño publicados. No se puede extrapolar la capacidad: el valor de 14 a 18 g/kg corresponde a condiciones ideales de laboratorio y en un efluente con sulfato y cloruros altos la capacidad efectiva será menor.

Próximo paso: análisis de agua y cotización

Qué datos enviar a GWC

  • Caudal de la corriente a tratar y si está segregada o mezclada.
  • Cromo total y cromo hexavalente, con método analítico.
  • pH, potencial redox, sulfato, cloruros, fosfato y metales acompañantes.
  • Sólidos suspendidos, temperatura y presión disponible.
  • Límite de vertido aplicable para cromo total y hexavalente.

Ensayo de laboratorio y prueba piloto en sitio

El ensayo de columna traduce la capacidad de catálogo en metros cúbicos tratados por carga sobre el agua real. Es el dato que permite comparar de forma honesta la adsorción directa con la ruta de reducción y precipitación. Un escenario vecino, con la misma química de fondo, es el de cobre y zinc en drenajes de mina.

Si en la misma corriente hay otros oxianiones, conviene ver el artículo sobre remoción de selenio en efluentes mineros; y si el contexto es de minería de uranio, el de radionúclidos en agua de mina. En el blog hay notas sobre metales pesados en el agua de consumo y sobre tratamiento de agua en la industria química.

Envíenos el análisis de la corriente: le devolvemos el alcance del ensayo y el dimensionamiento preliminar de la columna. Si el caso excede este escenario, la referencia general es metales pesados en efluentes mineros: cómo removerlos.

Solicite su cotización a GWC

Preguntas frecuentes

¿Hace falta reducir el Cr(VI) antes?

Con este adsorbente, no: el fabricante lo indica para cromo hexavalente de forma directa, lo que evita la etapa de reducción química y el lodo asociado. En las rutas convencionales de precipitación, en cambio, la reducción previa es imprescindible porque el cromato no precipita por ajuste de pH.

¿Qué capacidad tiene el medio?

La capacidad declarada es de 14 a 18 g de Cr(VI) por kg de medio, medida bajo condiciones ideales de laboratorio. La capacidad real depende de los iones competitivos presentes, sulfato, cloruros y fosfato entre otros, y debe estimarse con un ensayo de columna sobre el agua del cliente antes de dimensionar.

¿Hay lixiviación posterior del cromo?

El fabricante declara que la adsorción es irreversible en condiciones de operación, sin reacción inversa ni lixiviación del contaminante adsorbido. Esa característica es la que sustenta su afirmación de que el medio agotado no constituye residuo peligroso.

¿Cómo se dispone el medio agotado?

Según el fabricante, conforme a estándares ambientales estándar. En la Argentina, el encuadre concreto del residuo lo define la autoridad competente a partir de la caracterización y del ensayo de lixiviación, en el marco de la Ley 24.051 y su Decreto 831/93.

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